Humildad “Grandeza Verdadera”

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Introducción:

 

Hablar de humildad es un tema complicado. Quiero comenzar diciendo que hablo de humildad no como una autoridad en el tema, sino más bien como cualquier persona que lucha todos los días con el orgullo, pero que desea pelear por ser mejor para Dios.

 

La humildad es un tanto chistosa: Por un lado “todos quisiéramos ser humildes” pero por otro se nos hace bien complicado serlo. Ej: Hay una historia de un hombre que le dieron la medalla de oro por ser el hombre mas humilde del mundo…pero le quitaron el titulo cuando la usó”

 

Miremos lo que nos dice Jesús:

 

Mateo 11:29

Acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mí, que soy paciente y de corazón humilde; así encontrarán descanso.

 

Jesús se expresa de si mismo como un hombre paciente de de corazón humilde. Jesús fue un ejemplo de humildad, El quería que nos enfocáramos en ver su ejemplo y que aprendiéramos de su humildad.  “Aprendan de mi”.

 

Proverbios 15:33

El honrar al Señor instruye en la sabiduría; para recibir honores,

Primero hay que ser humilde.

 

El temor del SEÑOR es instrucción de sabiduría,

Y antes de la gloria está la humildad. (NBLH)

 

Dice la Biblia que “El temor del señor te da sabiduría” pero antes de recibir honores hay que ser humildes.

 

Por lo general en nuestra naturaleza hay un gran deseo de recibir honores:

Ej: Cuando hay una premiación, deseamos que se mencionen nuestros nombres.

      Cuando se habla bien de una persona, deseamos que sea de nosotros.

      Queremos que se reconozca nuestro esfuerzo a toda costa.

 

Esperamos gloria, anhelamos el reconocimiento, pero para ello antes hay que ser humildes. Este proverbio nos dice “Antes de la Gloria está la humildad” en otras palabras si quiero “recibir honores” yo antes tengo que ser humilde.

 

1. La humildad llama la atención de Dios

 

Salmo 138:6

Aunque el Señor está en lo alto, Se fija en el hombre humilde,

y de lejos reconoce al orgulloso.

 

La humildad atrae la mirada de nuestro Dios…Dios busca algo en particular, algo que actúe como imán, que atraiga su atención y lo invite a involucrarse de forma activa. Dios se siente de manera definitiva atraído hacia la humildad.

 

La persona humilde es la que atrae la atención de Dios.

 

Aunque Dios está en lo alto “Se fija” eso es animante porque a veces pensamos que ser humilde no tiene recompensa o que nadie lo mira. Dios busca desde lo alto a las personas humildes. A Dios le agrada la humildad.

 

Pero también “Dios mira al orgulloso” cuando actuamos con orgullo ante una determinada situación, Dios lo ve. Mas adelante veremos como Dios ve el orgullo, pero es importante entender que nuestra actitud de humildad atrae a Dios y nuestro orgullo tampoco pasa desapercibido ante sus ojos.

 

El verdadero problema no es si hay orgullo en nuestro corazón, es mas bien ¿donde se da el orgullo y como se manifiesta en nuestras vidas?,  talvez este pecado nos este afectando mucho mas que lo que estamos dispuesto a admitir o incluso pensar.

 

Talvez tienes hoy relaciones rotas a causa del orgullo. Talvez has lastimado a alguien por tu carácter. Talvez eso te esté afectando para que Dios te levante.

 

“es evidente que el ser humano nunca llega a un verdadero conocimiento de si mismo, sino hasta que haya contemplado antes el rostro de Dios y después de semejante contemplación descienda para mirarse a si mismo.  Juan Calvino

 

“Dios mira el orgullo”…hoy en esta clase debemos analizar en que áreas se está manifestando el orgullo en tu vida, y a que personas esta afectando tu conducta.

 

2. Las consecuencias del orgullo:

 

Usualmente el orgullo genera desobediencia a Dios.

 

a. Moisés (Números 20) golpeó la roca dos veces, de manera diferente a como Dios le dijo que lo hiciera. El resultado fue que no entró a la tierra prometida. Moisés cayó ante el orgullo aunque era el hombre más humilde de la tierra.

 

b. El Rey Ozias (2 Crónicas 26) “Cuando se afirmó en el poder, ser volvió orgulloso” Desobedeció a Dios al entrar al templo e instantáneamente se volvió leproso.

 

El Rey Saúl (1 Samuel 15) cuando Dios lo levantó como Rey desobedeció la orden del señor y se hizo un monumento.

Hay muchísimos más casos en la Biblia acerca de cómo el orgullo afecta al hombre en su relación con Dios.

 

Nuestra desobediencia se muestra en la manera en que reaccionamos ante las personas. Sobretodo en las personas que tienen autoridad en nuestras vidas.

 

¿Cómo mira Dios el orgullo?

 

Proverbios 8:13

Honrar al Señor es odiar el mal. Yo odio el orgullo y la altanería,

El mal camino y la mentira.

 

Proverbios 16:5

El Señor no soporta a los orgullosos;

Tarde o temprano tendrán su castigo.

 

La Biblia menciona dos verbos muy interesantes que muestran el sentimiento de Dios en cuanto a este pecado.

 “Yo odio el Orgullo”

“El señor no soporta a los orgullosos”

 

No te da la impresión de un rechazo ante esto. Dios odia el orgullo, no lo soporta, pero tampoco soporta al orgulloso. “Tarde o temprano tendrán su castigo”. Hay una recompensa por el orgullo a como hay una recompensa cuando somos humildes. 

 

¿Qué tal nosotros? ¿Odiamos así nuestro orgullo? O ¿lo permitimos en nuestras vidas?

 

3. El engaño del orgullo

Salmo 19:12-13

¿Quién se da cuenta de sus propios errores?

¡Perdona, Señor, mis faltas ocultas!

Quítale el orgullo a tu siervo; no permitas que el orgullo me domine.

Así seré un hombre sin tacha; estaré libre de gran pecado.

 

 

La pregunta de este salmista es muy interesante ¿Quién se da cuenta de sus propios errores? Por lo general vivimos ciegos a causa del orgullo. Lo peor de todo es que cuando alguien no los hace ver “No los creemos”.

 

Por esta actitud es que muchas veces nos va mal. Creemos que no cometemos errores, que somos perfectos, que no necesitamos de nadie, que los demás no nos quieren, etc.

 

El ruego del Salmista “Quítale el orgullo a tu siervo” “No permitas que el orgullo me domine”. Ese debe ser el ruego de nosotros para con Dios.

Debemos rogar para que el orgullo no nos domine. En situaciones donde sale nuestra naturaleza pecadora.

 

¿Nos domina el orgullo constantemente? Eso no podemos contestarlo nosotros pero algunas personas que nos conocen podrían contestar esa pregunta por ti.

 

Proverbios 18:12

Tras el orgullo viene el fracaso;

Tras la humildad, la prosperidad.

 

Proverbios 16:18

Tras el orgullo viene el fracaso; tras la altanería, la caída.

 

El orgullo es un engaño hermanos…podemos pasar meses o años pensando que somos increíbles, podemos lastimar a personas con nuestro carácter, podemos hacer caso omiso de los consejos, pero tarde o temprano vendrá la caída.

 

Muchas veces sufrimos las consecuencias de nuestro orgullo. Ej:

Yo he estado en el suelo cuando he creído que estoy bien espiritualmente, que soy fuerte y que no necesito de Dios, en otras palabras “no reconozco mi debilidad”

Otras veces he estado sin dirigir nada en la Iglesia, porque Dios se opone a los orgullosos.

Otras veces Dios me ha mostrado que no soy lo increíble que creo ser, cuando a la luz de su palabra soy mal ejemplo en algunas áreas.

 

a. El Orgullo causa ceguera

 

Gálatas 6:3

Si alguien se cree ser algo, cuando no es nada, a sí mismo se engaña.

 

“A si mismo se engaña”…

Lo triste con el orgullo es que somos nosotros quienes terminamos engañados, por lo general las personas no miran esa imagen que nosotros tenemos de si mismos, terminamos engañados. No engañamos a nadie, mas que a nosotros mismos.

 

He visto con mucha tristeza hermanos ser dominados por el orgullo “una ceguera impresionante” “he visto hermanos criticando a los demás, en áreas que ellos mismos no son un ejemplo” “he visto hermanos estar en el suelo, y seguir pensando que no tienen nada que cambiar” EL ORGULLO ES NUESTRO PRINCIPAL ENEMIGO.

 

El orgullo no se combate solo, necesitamos personas a nuestro alrededor que nos hagan saber nuestra conducta de lo contrario como el orgullo es un pecado que nos engaña, nunca nos daremos cuenta en las áreas que fallamos.

 

Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad. Lao-tsé Filósofo chino.

 

Historia “Mecánico del Alma”:

 

Una vez iba un hombre en su auto por una larga y muy solitaria carretera cuando de pronto su auto comenzó a detenerse hasta quedar estático.  El hombre bajó, lo revisó, trató de averiguar qué era lo que tenía.  Pensaba que pronto podría encontrar el desperfecto que tenía su auto pues hacía muchos años que lo conducía; sin embargo, después de mucho rato se dio cuenta de que no encontraba la falla del motor. En ese momento apareció otro auto, del cual bajó un señor a ofrecerle ayuda. El dueño del primer auto dijo:- Mira este es mi auto de toda la vida, lo conozco como la palma de mi mano. No creo que tú sin ser el dueño puedas o sepas hacer algo. El otro hombre insistió con una cierta sonrisa, hasta que finalmente el primer hombre dijo:- Está bien, haz el intento, pero no creo que puedas, pues este es mi auto. El segundo hombre echó manos a la obra y en pocos minutos encontró el daño que tenía el auto y lo pudo arrancar. El primer hombre quedó atónito y preguntó:- ¿Cómo pudiste arreglar el fallo si es Mi auto? El segundo hombre contestó – Verás, mi nombre es Felix Wankel… Yo inventé el motor rotativo que usa tu auto.

 

Muchas veces pensamos que solo nosotros podemos componer las cosas en nuestras vidas o que solo nosotros tenemos la razón. Pero Dios nos conoce y sabe lo que esta mal en cada uno, por tanto debemos de dejar que Dios nos ayude y cambie lo interno de nuestro corazón. Eso no va a ser posible si somos orgullosos.

 

b. El orgullo destruye la unidad en la Iglesia

 

Dice J. C Mahaney en su libro “Humildad grandeza verdadera”

“El orgullo también socava la unidad y puede en última instancia dividir una iglesia”. Muéstrame una iglesia en la que hay divisiones, donde hay disputas y les mostraré una iglesia en la que hay orgullo.

 

El orgullo también derriba a lideres “El orgullo echa a perder a pastores mas que cualquier otra cosa.

 

Una personas orgullosa provoca peleas constantente

 

Proverbios 13:10 

El orgullo solo provoca peleas; la sabiduría está con los humildes.

 

El orgullo no te permite someterte a los demás

 

Efesios 5:21

Estén sujetos los unos a los otros, por reverencia a Cristo.

 

El orgullo hace que nos expresemos de forma inadecuada

 

Isaías 2:3

Que nadie hable con orgullo, que nadie se jacte demasiado,

porque el Señor es el Dios   que todo lo sabe,

y él pesa y juzga lo que hace el hombre.

 

En el día cada persona emite unas veinticinco mil palabras aproximadamente. Todas nuestras palabras tienen un impacto en las personas que nos rodean, pero ¿Cuanto de esas palabras están llenas de humildad o que porcentaje están llenas de orgullo?

4. TEST DE HUMILDAD

Rasgos de una persona orgullosa

 

a. Actitudes hacia los demás

 

  1. las personas orgullosas se fijan en las faltas de otros y pueden señalarlas sin dificultad.

Ø       Las personas humildes son mas concientes de su propia necesidad espiritual que de las de los demás.

 

  1. Las personas orgullosas tienen un espíritu critico y ven las faltas de todos a su alrededor con un microscopio, pero las suyas con un telescopio.

Ø       Las personas humildes son compasivas, tienen la clase de amor que pasa por alto multitud de pecados.

 

  1. Las personas orgullosas son muy propensas a criticar a quienes están en posiciones de autoridad (su pastor, su jefe, su esposo, sus padres) y habla con otros acerca de las fallas que ven.

Ø       Las personas humildes respetan, animan, y alientan a quienes Dios ha puesto en posiciones de autoridad y hablan a Dios en intercesión, antes que murmurar sobre las faltas que notan en otros.

 

  1. Las personas orgullosas se consideran justas, tienen una alta opinión de si mismas.

Ø       Las personas humildes piensan lo mejor de los demás, consideran a los demás como superiores a ellas mismas.

 

  1. Las personas orgullosas tienen un espíritu independiente y autosuficiente.

Ø       Las personas humildes tienen un espíritu dependiente, reconocen su necesidad de Dios y de otros.

 

 

B. Actitudes hacia sus derechos

 

  1. Las personas orgullosas necesitan demostrar que tienen razón y que tienen la última palabra.

Ø       Las personas humildes están dispuestas a renunciar al derecho de tener la razón.

 

  1. Las personas orgullosas reclaman sus derechos y tienen un espíritu exigente.

Ø       Las personas humildes tienen un espíritu manso.

 

 

c. Actitudes acerca del servicio y el ministerio

 

  1. Las personas orgullosas desean ser servidas, quieren que la vida gire entorno a ellas y sus necesidades.

Ø       Las personas humildes están motivadas a servir a otros y a preocuparse porque las necesidades de los demás sean suplidas antes que las suyas.

 

  1. Las personas orgullosas sienten (consiente o inconscientemente) que es un privilegio para este ministerio u organización contar conmigo y con mis talentos. Se centran en lo que pueden hacer por Dios.

Ø       Las personas humildes tienen esta actitud de corazón: “no merezco tener parte alguna en este ministerio”. Saben que nada tienen para ofrecer a Dios excepto la vida de Jesús que fluye a través de sus vidas quebrantadas.

 

 

 

d. Actitudes acerca del reconocimiento

 

 

1.       Las personas orgullosas buscan el progreso por el esfuerzo propio.

Ø       Las personas humildes desean promover a otros.

 

2.      Las personas orgullosas se sienten heridas cuando otros progresan y ellas son ignoradas.

Ø       Las personas humildes desean que otros obtengan el merito y se gozan en que otros sean promovidos.

 

3.      Las personas orgullosas se entusiasman con los elogios y se desinflan con las críticas.

Ø       Las personas humildes saben que cualquier elogio por sus logros le pertenece al señor y que las críticas pueden ayudarlas a alcanzar la madurez espiritual.

 

e. Actitudes acerca de si mismas

 

1.       Las personas orgullosas confían en lo mucho que saben.

Ø       Las personas humildes se sienten insignificantes frente a lo mucho que tienen por aprender.

 

2.      Las personas orgullosas se sienten cohibidas y se preocupan por la opinión que otros tienen de ellas.

Ø       Las personas humildes no se inquietan por lo que otros piensan de ellas.

 

3.      Las personas orgullosas se preocupan por parecer respetables. Tienen a proteger su imagen y su reputación.

Ø       Las personas quebrantadas se interesan por ser autenticas. Les interesa menos lo que otros piensan que lo que sabe Dios. Están dispuestas a morir a su propia reputación.

 

f. Actitudes acerca de las relaciones

 

1.       Las personas orgullosas son distantes de los demás.

Ø       Las personas humildes están dispuestas a tomar el riesgo de acercarse a otros y amarlos entrañablemente.

 

  1. Las personas orgullosas esperan que los demás se acerquen y pidan perdón cuando hay un malentendido o una ruptura en la relación.

Ø       Las personas humildes toman la iniciativa de reconciliarse, sin importar cuanta culpa tenga la otra parte en el problema.

 

  1. Las personas orgullosas se muestran a la defensiva e inabordables cuando son corregidas.

Ø       Las personas humildes reciben la corrección con un espíritu sencillo y dispuesto.

 

  1. Las personas orgullosas tienen dificultades para hablar sobre sus necesidades espirituales con otros.

Ø       Las personas humildes están dispuestas a ser trasparentes y sinceras con otros según la guía de Dios.

 

 

g. Actitudes acerca del pecado

 

  1. Las personas orgullosas se esfuerzan porque nadie descubra que han pecado, su instinto es encubrirlo.

Ø       Las personas humildes no se preocupan demasiado por quien sabe o descubre su pecado. Están dispuestas a que todo salga a la luz, pues nada tienen que perder.

 

  1. Las personas orgullosas la pasan muy mal cuando dicen: “me equivoqué” ¿Me perdonas?

Ø       Las personas humildes admiten rápidamente su falta y buscan el perdón cuando es necesario.

 

  1. Las personas orgullosas tienden a vagar en generalidades cuando confiesan su pecado a Dios: “Señor perdóname todos mis pecados”.

Ø       Las personas humildes están dispuestas a confesar específicamente sus pecados: “Soy un orgulloso, soy falto de amor, etc”.

 

  1. Las personas orgullosas sienten remordimiento por su pecado y se lamentan por haber sido descubiertos.

Ø       Las personas humildes se arrepienten verdaderamente de su pecado y la evidencia de su arrepentimiento es que lo abandonan.

 

  1. Las personas orgullosas sienten que no necesitan un arrepentimiento cuando las llaman a un cambio, ellas están seguras que todos los demás si necesitan tomarlo.

Ø       Las personas humildes sienten constantemente necesidad de arrepentirse cuando la palabra de Dios es compartida por quien sea, y se ven movidos recibir consejo de parte de Dios.

 

 

5. El llamado a los cristianos en las Iglesias

 

Filipenses 2:3

No hagan nada por rivalidad o por orgullo, sino con humildad, y que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo.

 

Colosenses 3:12

Dios los ama a ustedes y los ha escogido para que pertenezcan al pueblo santo. Revístanse de sentimientos de compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia.

 

1Timoteo 6:11

Pero tú, hombre de Dios, huye de todo esto. Lleva una vida de rectitud, de piedad, de fe, de amor, de fortaleza en el sufrimiento y de humildad de corazón.

 

Santiago 3:13

Si entre ustedes hay alguno sabio y entendido, que lo demuestre con su buena conducta, con la humildad que su sabiduría le da.

 

 

6. La recompensa de la humildad

 

a. Dios te salva…

Job 22:29 

Porque Dios humilla al orgulloso y salva al humilde.

 

b. Honor y Honra…

Pro 29:23 

Al que es orgulloso se le humilla, pero al que es humilde se le honra.

 

c. Lo mejor de la vida y admiración

Proverbios 22:4 

La humildad y la reverencia al Señor

Traen como premio riquezas, honores y vida.

 

d. Grandeza verdadera

Mateo 23:12 

Porque el que a sí mismo se engrandece, será humillado; y el que se humilla, será engrandecido.

 

e. Recibimos ánimo y aliento de Dios

Isaías 57:15 

Porque el Altísimo, el que vive para siempre  y cuyo nombre es santo, dice:

 “Yo vivo en un lugar alto y sagrado,  pero también estoy con el humilde y afligido,

 y le doy ánimo y aliento.

 

7. ¿Qué hacer para mantener la humildad en nuestras vidas?

 

Ø       Preguntarle constantemente a personas que nos aprecian ¿Qué cosas creen ellas que debemos de mejorar?  

Ø       Pasar nuestros tiempos de discipulado de manera constante

Ø       Dejar que la palabra de Dios nos moldee día a día.  

Ø       Pedirle a Dios que su espíritu nos guíe y desarrolle en nosotros uno de sus más preciados frutos como lo es “La humildad”.

 

Salmo 19:13

Quítale el orgullo a tu siervo; no permitas que el orgullo me domine.

Así seré un hombre sin tacha; estaré libre de gran pecado.

 

Thomas Merton, monje y poeta.

“Dame humildad, con lo único que hay descanso, y libérame del orgullo, que es la mas pesada de las cargas”.