Introducción:
El matrimonio es especial, desde un inicio forma parte del plan de Dios para la vida del hombre. Este artículo tiene como objetivo repasar algunas convicciones básicas una vez que la pareja comienza esa nueva etapa de crecimiento y compañerismo con el príncipe o princesa de sus sueños.
¿Quién manda a quien?
Siempre han existido conflictos en el matrimonio. Muchos de estos tienen que ver porque muchas personas tienen un concepto erróneo del papel del hombre y la mujer en la familia. En algunos casos el marido manda a su mujer al estilo sargento, mientras que en otros, la mujer manda a su marido como si fuera un títere. Se dice que la sociedad latina es “machista”, que el hombre parece estar en una posición social superior a la mujer, por otro lado, también se afirma que muchos hombres solo aparentan ser la cabeza de familia y hablan como si lo fueran, pero que en realidad es la mujer la que manda. Como algunos dicen: “El hombre es cabeza, pero la mujer es el cuello que la mueve”. Esto puede hacernos reír, pero la verdad es que muchos hogares sufren conflictos muy desagradables a causa de este problema.
La Biblia nos da algunos principios importantes y prácticos acerca del matrimonio. En esta lección estudiaremos los siguientes puntos:
- Dos propósitos claves del matrimonio son el compañerismo y la ayuda mutua.
- El hombre y la mujer tienen distintos papeles en la familia, pero son iguales en valor e importancia.
- La pareja forma el núcleo principal de la familia.
- Dos propósitos claves del matrimonio son el compañerismo y la ayuda mutua.
Génesis 2: 18
Luego, Dios el Señor dijo: “No es bueno que el hombre esté solo. Le voy a hacer alguien que sea una ayuda adecuada para él.”
Las dos razones por las que Dios hizo a la mujer fueron:
- No es bueno que el hombre este solo
- Necesita una ayuda
Dios hizo al hombre para ser sociable. Nadie puede vivir feliz sin compañerismo. No es necesario casarse para ser feliz, pero cada persona necesita de amigos y familiares que la quieran. Si una persona se casa, debería recordar siempre que uno de los propósitos es justamente establecer nexos de compañerismo. Es decir, el hombre no debe pensar en su esposa solo como alguien que hace los quehaceres de la casa, ni tampoco la mujer debe pensar en su esposo simplemente como el padre de sus hijos o como alguien que trae dinero a la casa. Los dos deberían ser buenos amigos. Deberían darse un tiempo para conversar, para salir juntos, para acompañarse. Eso es vivir en compañerismo.
Génesis 2: 24
Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos llegan a ser como una sola persona
Este versículo expresa la profundidad de la relación entre marido y esposa. Llegan a ser UNO. Es decir, ninguno de los dos realmente pierde su propia identidad, aunque se forma una tercera “persona”, la nueva identidad que tienen juntos como matrimonio. Se ha comparado el matrimonio con dos cuerdas de un instrumento musical: cada cual produce su propio sonido, pero juntas armonizan para producir una canción.
El versículo también sugiere otro aspecto del compañerismo: la vida sexual. Según la Biblia, el sexo es algo bonito y sano que une a la pareja. El propósito del sexo no es solamente la reproducción, sino también el compañerismo.
¿Cuál es el primer propósito en el matrimonio?
El matrimonio no existe solo para dar felicidad, sino también para ayudarse mutuamente. Esto incluye, obviamente, apoyo mutuo en el trabajo, en el mantenimiento de la casa, en ganar y usar el dinero. Pero también significa que se ayudan en el crecimiento espiritual, emocional e intelectual, en todo sentido. La mujer es como una flor, uno tiene que cuidarla para que “Florezca”. El hombre también es sensible, a su manera, necesita ánimo y respeto para realizar sus actividades, (nada destruye mas la autoestima de un hombre que una esposa rebelde o falta de respeto) Por ejemplo, si está jugando fútbol y alguien le hace bromas, diciendo que juega mal, se siente “torpe” pero si lo animan, puede ser la estrella del partido.
El matrimonio es como un jardín que hay que cultivarlo y cuidarlo para tener lindos resultados.
- El hombre y la mujer tienen distintos papeles en la familia, pero son iguales en valor e importancia.
El hecho que Dios hizo a la mujer para ser “ayuda idónea” sugiere que el hombre fue designado para ser la cabeza de la familia.
Efesios 5:21-33
Estén sujetos los unos a los otros, por reverencia a Cristo.
Alguien dirá: “Si la mujer debe someterse al hombre, ¿significa entonces que ella es inferior a El? La respuesta es ¡NO! El hecho que estén unidos significa que ninguno puede decir que sea superior al otro, o independiente del otro.
Lee 1 Corintios 11:3, 11-12
V3 Pero quiero que entiendan que Cristo es cabeza de cada hombre, y que el esposo es cabeza de su esposa, así como Dios es cabeza de Cristo…
V11-12 Sin embargo, en la vida cristiana, ni el hombre existe sin la mujer, ni la mujer sin el hombre.
Pues aunque es verdad que la mujer fue formada del hombre, también es cierto que el hombre nace de la mujer; y todo tiene su origen en Dios.
Es decir, el hombre es cabeza de la familia, pero no pude ser arrogante por eso, ya que no pude existir sin la mujer, sino ¿Cómo seria cabeza de algo? De hecho su madre también es mujer.
A veces confundimos FUNCION con VALOR. El hecho que jugar el papel o tener la función de sometimiento no significa inferioridad, sin embargo muchas mujeres se sienten inseguras con esto, no porque Dios haya diseñado mal los papeles dentro del matrimonio sino que luchan con factores de inseguridad en sus caracteres, igual pasa con el hombre cuando quiere acentuar demasiado su papel de cabeza dentro del hogar. Debemos aprender a separar los principios Bíblicos y que Dios nos ha estipulado con los factores sociales que muchas veces influyen y tratan de opacar la voluntad de Dios en el matrimonio.
El ejemplo perfecto de esta verdad es la relación entre el Padre Celestial y su Hijo Jesucristo. Este, como Hijo, está sujeto al Padre (1 corintios 15:27-28), sin embargo, no es inferior al Padre, porque son iguales en honor (Juan 5: 19-23). Jesús entendió bien su papel aquí en la tierra y no se negó a someterse a Dios. Nunca Jesús se sintió inferior a Dios pues son iguales. Así pasa en el matrimonio, algunas esposas se sienten inseguras porque confunden FUNCION con VALOR, y esto causa mucho conflicto en el hogar.
La relación entre marido y esposa es una responsabilidad mutua. Si el hombre ama a la esposa, es más fácil para ella someterse a él. Del mismo modo, si la esposa se somete al marido, es más fácil para él amarla. Los dos tienen que estar dispuestos a poner su parte, aunque el otro falle.
Rendición de cuentas
Debemos recordar también que el liderazgo del marido implica que él tendrá que rendir cuentas a Dios por la familia. Esto probablemente ayudará a la esposa a someterse a su marido.
Después de la caída, en que participó Eva primero y después Adán, es Adán que se considera legalmente responsable.
Romanos 5:12
Así pues, por medio de un solo hombre entró el pecado en el mundo y por el pecado entró la muerte, y así la muerte pasó a todos porque todos pecaron
Romanos 5:14
Sin embargo, desde el tiempo de Adán hasta el de Moisés, la muerte reinó sobre los que pecaron, aunque el pecado de estos no consistió en desobedecer un mandato, [2] como hizo Adán, el cual fue figura de aquel que había de venir.
Se hacen muchos comentarios jocosos acerca de la culpa de la mujer en la caída, pero en realidad, Adán fue tan culpable o más culpable, que ella. Ella fue débil, y cayó en la tentación frente al astuto Satanás, pero Adán era cabeza de la familia. Se puede imaginar que Adán estuviera parado a su lado, observando en silencio como un cobarde, mientras Eva perdió la fuerza de resistir. El debería haberle advertido, y el debería hacerle ayudado a resistir. Finalmente, debería hacer rechazado la tentación de mano de su esposa también.
El marido es cabeza de la familia, pero el hombre y la mujer son iguales en valor e importancia.
- La pareja forma el núcleo principal de la familia
Había una vez una familia con numerosos conflictos. La hija tenía dieciséis años y quería irse de la casa. Un día, cuando tenia su maleta lista, lo padres llamaron al pastor y llegaron a su oficina de emergencia, prácticamente arrastrando a la niña. El pastor, con mucha sabiduría, sospechaba que el mayor problema no era entre los padres y la hija, sino entre los padres mismos. Así que le preguntó a la esposa: ¿A quien le da prioridad de su tiempo y de su cariño, a la niña o al marido? Un poco perpleja, ella contestó: “A la niña”. El marido no pudo creerlo, y no pudo disimular su dolor al escucharlo. El pastor los miró fijo a los dos y preguntó: ¿a quien puso Dios en el huerto del Edén, aun matrimonio con hijos o a una pareja sola? Ambos respondieron: “A Adán y Eva solos”. ¡Exacto!, dijo el pastor, “el núcleo principal de la familia es la pareja”. Si ellos están bien entre si, estarán bien los hijos, pero si no lo están, tampoco los hijos lo estarán.
A veces el padre o la madre le dan más atención al niño que a la esposa o al marido. Esto produce un cierto desequilibrio en las relaciones. Puede suceder que el hijo los ponga uno contra el otro, para imponer su propia voluntad. Lo que mas necesita ver el hijo es que los padres se aman y se respetan mutuamente. Si uno de ellos permite que el niño desplace a su cónyuge, no solo criaran mal al niño, sino que eso formará una barrera entre los padres.
Recuerde siempre que Dios puso a un matrimonio en el huerto del Edén, sin hijos. Esto no significa que los padres deban amar menos a los niños que a su cónyuge, es otro tipo de amor, pero igualmente fuerte. Sin embargo, la pareja debería tener presente que en el orden de prioridades, primero esta su compañero o su compañera y después los hijos.
Al final los hijos se terminaran yendo pero la relación que se consolido en la etapa del crecimiento de los hijos permanecerá estable.
Carlos Mendieta
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